Este producto aún no tiene historial de precios.
No te pierdas nada y configura una alerta de precios ahora mismo.
¿Te gusta el precio?
Ir a la tiendaConfigurar alerta de precio
La cama tapizada de tectake es la elección perfecta para quienes buscan un entorno de sueño elegante y acogedor. Con un diseño que combina funcionalidad y estilo, esta cama cuenta con un cabecero alto que proporciona un apoyo cómodo para leer o ver televisión, garantizando así un descanso óptimo. Su tapizado en terciopelo ofrece una superficie suave al tacto, mientras que el acolchado estilo Chesterfield añade un toque de lujo a cualquier habitación.
Una de las características más destacadas de esta cama es su iluminación LED integrada, que se controla fácilmente mediante un mando a distancia. Con diferentes modos de iluminación, podrás crear una atmósfera relajante y acogedora, ideal para tus momentos de descanso. La estructura de acero con revestimiento en polvo asegura una estabilidad excepcional y una capacidad de carga de hasta 250 kg, lo que la convierte en una opción duradera y resistente.
El somier de madera proporciona un soporte adecuado para la columna vertebral y se puede levantar fácilmente gracias a un pistón de gas, permitiendo acceder al amplio espacio de almacenamiento que ofrece. Las dimensiones de la cama son de aproximadamente 148 cm de ancho, 215 cm de profundidad y 83 cm de altura, con una superficie de descanso de 140 x 200 cm. Con un peso de 51,9 kg, esta cama es tanto robusta como práctica.
Transforma tu dormitorio con la cama tapizada de tectake y disfruta de un sueño reparador en un entorno sofisticado.
Al buscar una cama individual, estás eligiendo no solo un lugar para descansar, sino también un componente clave para optimizar el espacio en el dormitorio. Las camas individuales son ideales para habitaciones de niños, adolescentes o para habitaciones de invitados, y vienen en una variedad de estilos y materiales. Al considerar la compra de una cama individual, es importante tener en cuenta los factores que pueden influir en las diferencias de precio.
El material del que está hecha la cama individual es un factor crucial que afecta el costo. Las camas de madera maciza, como las de pino o abedul, ofrecen durabilidad y un atractivo estético natural, aunque suelen ser más caras. Sin embargo, si buscas una opción más económica, las camas fabricadas en metal o con materiales compuestos pueden proporcionar una buena relación entre calidad y precio, además de un diseño moderno y práctico.
El diseño y la marca son elementos que también inciden en el precio de las camas individuales. Las piezas de marcas reconocidas o con diseños exclusivos pueden tener un precio más elevado debido a la atención al detalle y a la reputación de calidad. Si el diseño es importante para ti, invertir en una cama de este tipo puede asegurar que el mueble se convierta en un punto central atractivo en la decoración del dormitorio.
El tamaño del colchón y la estructura de la cama individual son estándar, pero algunas ofrecen características adicionales que pueden influir en el precio. Modelos con almacenamiento integrado, como cajones debajo del somier, o cabeceros con estantes y luces LED, añaden valor funcional y pueden justificar un coste superior. Este tipo de características son especialmente útiles si buscas maximizar el espacio y la organización en una habitación más pequeña.
El sistema de soporte de la cama individual es otro aspecto a considerar. Un somier de láminas ajustables o una base sólida bien construida asegura un mejor soporte para el colchón, lo que puede mejorar notablemente la calidad del sueño. Aunque este tipo de armazón puede incrementar el precio, proporciona una mayor estabilidad y longevidad, convirtiendo la compra en una inversión más rentable a largo plazo.
La elección del colchón adecuado para tu cama individual también es un factor a tener en cuenta. Colchones de espuma viscoelástica o con tecnología híbrida, que combinan espuma y muelles, suelen ser más costosos, pero ofrecen un soporte óptimo y confort personalizado, lo cual es fundamental para un buen descanso nocturno.
Al considerar todos estos aspectos, podrás tomar una decisión informada al elegir una cama individual que no solo cumpla con tus necesidades de descanso, sino que también se adapte al estilo y funcionalidad que buscas para tu habitación. Esta atención al detalle te permitirá disfrutar de un mueble que optimiza el espacio y proporciona un entorno cómodo y acogedor para el descanso diario.
Al seleccionar el material de una cama individual, considera la durabilidad y el estilo que deseas. La madera maciza como el pino o el abedul ofrece una larga vida útil y un aspecto acogedor, aunque suele ser más costosa. Las opciones de metal o materiales compuestos son más asequibles y brindan un diseño moderno. Además, evalúa las condiciones del ambiente; por ejemplo, climas húmedos pueden requerir materiales resistentes a la humedad.
El diseño y la marca pueden influir significativamente en el coste de las camas individuales. Los modelos de marcas conocidas o diseños exclusivos a menudo tienen precios más altos debido a su calidad superior y atención al detalle. Vale la pena invertir en estas piezas si el diseño es una prioridad y buscas que la cama sea un punto focal en tu decoración. Considera también la garantía y el servicio posventa que ofrecen estas marcas.
Las camas individuales con características como cajones incorporados o cabeceros multifuncionales son ideales para habitaciones pequeñas. Estas innovaciones no solo ofrecen almacenamiento adicional, sino que también añaden valor estético y práctico. Aunque pueden ser más costosas, la inversión puede ser rentable, especialmente en entornos donde el espacio es limitado y se desea maximizar la funcionalidad del mobiliario.
Para un mejor soporte al colchón y, por ende, un descanso óptimo, considera camas con somieres de láminas ajustables o bases sólidas bien construidas. Estos tipos de soporte no solo ofrecen estabilidad y evitan el desgaste prematuro del colchón, sino que también pueden mejorar la comodidad general de la cama. Aunque estas opciones pueden ser más caras, son una inversión que mejora la calidad del sueño a largo plazo.