Pantalla de algodón y cáñamo verde cónica pepa e27 ø35 cm. Pepa verde kaki 35 Artesana . Sostenible . Creativa . Solidaria Si hay algo que tienen en común todas las lámparas de la marca social Soulem es que son artesanales, inclusivas y desprenden una estética cálida y evocadora conectada con cualquier tipo de decoración. Siguiendo la estela de las ya conocidas pantallas Fridas (hechas a mano con yute 100% natural por las artesanas de los talleres Soulem) nacen las Pepas, hechas con el mismo cuidado artesanal e incorporando una mezcla de tejidos igualmente sostenible, ya que están hechas con 70% de algodón y 30% de cáñamo. La aparición de este último tejido marca la diferencia con respecto a estar solo hecha con algodón, ya que el cáñamo es una de las fibras textiles más antiguas que existen, y adquiere mucho poder en la decoración por su sostenibilidad y resistencia. Posee atributos maravillosos, como su forma natural de inhibir la proliferación de bacterias y moho, es menos propenso a generar malos olores, su cultivo requiere menos agua, y su ligera textura resulta fresca en verano y confortable en invierno. Disponible también en versión algodón crudo y en varias medidas, la pantalla Pepa verde kaki está dotada de una estética orgánica y sencilla ideal para ambientes cálidos y naturales. Tiene forma cónica con un diámetro inferior de 35 cm, diámetro superior 25 cm y una altura de 21 cm. Su armazón de acero está pintado con epoxi en color blanco, lo que garantiza su durabilidad y estructura firme. Es compatible con casquillo E27 y no incluye bombilla. La sencillez y naturalidad de las pantallas Pepas las hacen ideales para multitud de espacios y fácilmente combinables con cualquier tipo sobremesa, ya sea madera, cerámica o acero. Esta pantalla posee además un valor social y solidario absolutamente diferencial: está confeccionada a mano por las artesanas de Soulem en sus talleres situados en Madrid. Dicha marca social permite la integración de mujeres supervivientes a la violencia en todas sus formas y la migración forzada trabajando su recuperación emocional, el aprendizaje en el oficio de pantallera artesana y el empleo, que les dota de libertad, fuerza y recupera su autoestima. Sus productos, cargados de impacto social y ambiental, son el resultado de un proceso artesanal, sostenible y profundamente humano.